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martes, 29 de mayo de 2007

Bolados, Walter - Mi experiencia en el PRIMA

Mi experiencia del PRIMA es una puerta abierta

Walter Bolados
walboro48@hotmail.com
Punitaqui, 09 Junio 2007

El PRIMA es para mi una puerta abierta para entrar en un mundo lleno de aprendizajes, amistad, motivación , confraternidad y experiencias nuevas que tienen su propia identidad en el grupo, que lo conforman profesionales de la educación de cada uno de los niveles de nuestra educación chilena .Aquí, cada uno de nosotros nos sentimos importantes porque a pesar de ser diferentes cumplimos un rol importante en el grupo.

Todo esto me ha ayudado a crecer como persona y a transmitir mis conocimientos y experiencias a mis colegas y alumnos con mucho entusiasmo.

El PRIMA es un gran aporte en mi vida profesional porque tuve la oportunidad de realizar pasantías al extranjero donde pude rescatar bastantes vivencias nuevas que me permitieron crecer en lo profesional, pues si bien es cierto, si antes tenía logros positivos hoy en día, al dialogar con mis alumnos trato de solucionar en parte sus problemas y apoyarlos para que sean dignos de un futuro mejor.

Recuerdo un día no muy lejano en Costa Rica cuando de pronto me encontré con una gran sorpresa que no se impartía el Subsector de Educación Física en las distintas escuelitas de San Carlos por darle mas énfasis a las asignaturas relacionadas con la agricultura, por lo que pedí respetuosamente la autorización al director para poder realizar mi clase en el extranjero, estaba feliz de que los alumnos a pesar de sentir un cierto recelo al principio se dejaron llevar por la motivación y siguieron las instrucciones paso a paso de mi especialidad.

Mi experiencia fue inolvidable, ya que muchos profesores del lugar se interesaron por esta asignatura porque promovía el deporte y el ejercicio físico de los niños.
Actualmente he continuado especializándome para que mis alumnos puedan mejorar su estado físico y por ende tener una buena salud mental y corporal.

Lanas, Franca - Mi experiencia en el PRIMA

Mis experiencias educativas en el PRIMA

Franca Lanas Mellado
fralanas@gmail.com
La Serena, 09 de Junio del 2007

Hoy se enredaron a mis recuerdos un punado de cosas pequenitas y en esta marana de recuerdos descubrf que hay cosas pequenas que me resuttan tremendamente importantes. A veces las cosas chiquitas significan igual o mas que las grandes cosas.

Y por aqui surgen mit cosas importantes, cosas como: una bolsa de jugo frío, un abrazo calido, un amanecer entre coloridas flores, el olor a maiz, las canciones antiguas, la calidez de un desayuno compartido con cariño, la compania en la distancta.

Mi paso por Nicaragua en lo profesional me significó replantearme lo importante del compartir conocimientos y experiencias académicas, las que en el momento de participarlas brotaban de mi con la certeza del agradecimiento correspondido, por el solo hecho de hacerlas de otros: el encuentro cultural con los dolores y alegrías de un pais que sabe reponerse a las diflcultades, la satlsfacción de contrlbuir con un grupo de profesores dispuesto a recibir con respeto lo entregado, la seguridad de que mi eleción por la docencia tenía un sentido que iba mas allá del trabajo en el aula con los alumnos.

Pude tambien conocer un pais hermoso en lo físico, cálido en su temperatura y en las relaciones, personas amables, alumnos con un sorprendente amor por sus tradiciones, encontrarme cara a cara con la pobreza, esa que esperas, nunca te alcance.

No hay nada mas importante que hacer lo que queremos, siempre que sepamos primero que es lo que queremos y, en segundo lugar, poder realmente hacerlo. Con mi pasantia a Nicaragua crecí como profesional, crecí como persona y me ayudo a comprender que siempre es importante hacer lo que queremos y que las dificultades no tienen que ver con la gente o las circunstancias, sino por la falta de suficiente voluntad, o poder, o conocimiento.

lunes, 28 de mayo de 2007

Calvo, Carlos - Mi experiencia en el PRIMA

Lo que el PRIMA ha significado educacionalmente en mi vida

Carlos Calvo
carlosmcalvom@gmail.com
La Serena, 09 Junio 2007

La época de PRODEBAS fue nutricia de varios encuentros extraordinarios. A los que serían miembros del PRIMA les encontramos cuando buscábamos a educadores a quienes les brillaran los ojos cuando se referían a sus alumnos y a su trabajo, que encontraban el vaso medio lleno y se entusiasmaban con lo que podían hacer. Les encontramos ocupados en hacer cada vez mejor su trabajo, sin vivir preocupados por lo que harían si se cumplieran ciertas condiciones que, muchos docente, nunca encuentran. Estaban ansiosos por compartir lúdicamente sus pocos saberes y sus muchas ignorancias. También eran joviales y chistosos.

Les invitamos a optimizar lo bueno y a olvidarnos de lo malo. Esta propuesta maduró hasta convertirse en uno de nuestros principios pedagógico que acogimos con gusto esperanzador de tiempos desafiantes y asombrosos. Lentamente marcábamos diferencias menores, pero radicales, con la tendencia común orientada a corregir errores. Pronto dejó de sorprendernos que las actividades que realizábamos resultaran bien y se nos reconociera por lo que hacíamos. Así, llegaron a liderar en sus grupos y a mediar a sus colegas. Con ustedes el PRIMA se fue gestando sin darnos cuenta –“sin querer queriendo”, nos diría el Chavo.

El nacimiento del PRIMA tuvo características míticas, que las juzgamos de ese modo cuando ha pasado el tiempo. “Vio la luz” en Lican Ray –“flor de roca” en mapudungum, que nosotros podemos interpretar como “flor que no perece”-, donde confluyeron la majestuosidad del Volcán Villarrica –podemos entenderla como “riqueza del lugar y tiempo donde residimos”-, el mágico lago Calafquén – “lago como el mar” dicen los mapuches, nosotros podemos pensarlo como “lo pequeño que aspira a lo grande”-, el frescor líquido de las cervezas y la pasión de la conversación soñadora. El parto lo provoca un comentario sutil de Alejandro, que podría haber pasado inadvertido, pero que escuchamos. Nos dice: “he enseñado sobre los lagos y los volcanes durante toda mi vida sin conocerlos”. Yo me quejo de que varios alumnos no han sabido como trabajar solidariamente para viajar a Colombia, a lo que Silvia agrega con inocencia: “¡vamos nosotros!”. Eso fue todo; casi el aleteo de una mariposa que ha causado un revuelo extraordinario.

El devenir del PRIMA se ha dado lo largo de un tiempo kairótico, pletórico de oportunidades diversas, que supimos interpretar con entusiasmo lúdico. La denuncia la transformamos en anuncio. Dado que siempre nos sentimos capaces, transformamos lo ordinario en extraordinario sin dramatismos ni alardes. Probamos, a quien quisiera preguntar, que podíamos trabajar mejor con menos y con mucha más satisfacción, sin depender de nadie, sino de nosotros, sin pedanterías fatuas, pero con orgullo pedagógico inocente. Esto no les gustó a muchos y varios directivos que reprimieron a varios de nosotros. En ese medio nos convertimos en educadores – educandos de nuestros colegas.

Comprendimos que la confianza fluía entre nosotros e irradiaba hacia los demás, que la flexibilidad nos preparaba para contribuir a la construcción del porvenir y que la humildad nos permitía ser generosos y solidarios como cuando tuvimos que elegirnos entre nosotros mismos para determinar quiénes viajaban a capacitar a profesores en Nicaragua por encargo del Ministerio de Educación de ese país. Decidimos tensionados por silencios evocadores de ilusiones y anhelos contradictorios y, lo hicimos bien corroborando que éramos buenos profesionales y solidarios.

Mi experiencia en el PRIMA también significó un cambio cualitativo de integración holística, cuando a lo largo del mismo tiempo kairótico, Silvia me enseña la Teoría de la Modificabilidad Cognitiva de Reuven Feuerstein, lo que catapulta mi experiencia freiriana hacia campos educativos cada vez más complejos y, paradojalmente, más simples.

Simultáneamente, profundizo en la teoría del caos para mejor entender, entre otros, por qué trabajamos tan bien en el PRIMA, donde todo ha fluido independiente de si el terreno era escarpado, pedregoso o llano, pues en todos los casos lo hacíamos con gusto y decisión.

Habíamos aprendido a disoñar. El modo como superamos estos desafíos me motiva a aceptar la dirección del Doctorado en Educación con mención en Mediación Pedagógica, que busca que cada cual desarrolle las chifladuras que le hacen disfrutar de la vida.

domingo, 27 de mayo de 2007

Castro, Roberto - Mi experiencia en el PRIMA

Un aprendiz en el Programa de Intercambio de Maestros

Roberto Castro Boniche
recastro_dmp@yahoo.es
Ovalle, 09 de Junio del 2007

Mi participación en el Programa de Intercambio de Maestros - PRIMA de la Universidad de La Serena (1995-2003) nace como continuación natural del Proyecto de Educación Básica PRODEBAS-ULS-OEA (1991-1995), ambos convocados por el Dr. Carlos Calvo.

El PRIMA ha constituido en mi historia educacional y personal una significativa fuente de experiencias que han enriquecido mis vivencias. Mi participación entre un grupo de solidarios educadores soñadores que comparten su riqueza pedagógica en forma generosa, distinguiéndose por la calidad de su sello e identidad sociocultural y educativa ha sido un precioso regalo que conservo y replico a estudiantes, educadores y familiares.

En el origen del PRIMA era el Jefe Técnico de la Escuela de Ciegos y hacía clases en la ULS, recorriendo mi trayectoria profesional, me permitió acceder a más aprendizajes y actividades como un atento aprendiz, alcanzando el grado de Master en Educación y posteriormente a los cargos de Director de Escuela, Jefe Técnico Comunal y actualmente, Director de un Colegio Particular, relacionado esta actividad con asesorías pedagógicas que realizo en el tiempo libre que me queda compartida con mis estudios de Consultor y Doctorado en Educación.

A través de las actividades autogestionadas del PRIMA, me permitieron participar en varias Pasantías Internacionales: viajar a Santa Fe de Bogotá y Tunga en Colombia, a recorrer Venezuela dos veces y visitar Managua y León en Nicaragua, para conocer diversos programas y proyectos: Escuela Nueva, Renovemos la Escuela Básica Rural, Frontera e Indígena, Programas de Educación Especial, de Educación de Ciegos, etc. sumado a visitas a localidades, Escuelas, Universidades y centros culturales.

De los docentes convocados, de distintos niveles educativos, experiencias y lugares geográficos de la región, guardo inolvidables, sabrosas, entretenidas y didácticas anécdotas, largas conversaciones, leales amistades, capacitaciones, exposiciones, ejemplos de vida, estudio y autogestión de pasantías y a la vez, coordinación de pasantías como receptores de educadores de otros países que venían a compartir y aprender de nuestras propias vivencias: de Estados Unidos, Venezuela, Colombia, etc.

El PRIMA es una idea educacionalmente entretenida y desafiante, conlleva sacar lo mejor de cada uno para ponerlo a disposición de los demás. Aprender del otro, compartir aprendizajes, discutir, consensuar, tolerar, aprender permanentemente, perfeccionarse siempre, buscar alternativas consecuentes, ejemplificar experiencias educacionales mutuas para que el otro filtre lo que le sirva, de acuerdo a su realidad. En este sentido, las pasantías realizadas fueron altamente educativas, tanto formales como informales, donde se entremezclaban el currículum educativo con la geografía y la historia, el folklore y la cultura, las ciencias y la antropología, la filosofía y la religión, el protocolo y las normas de cortesía, las gastronomía, las costumbre y lenguaje propios de cada lugar.

De todas las pasantías, quiero destacar un hecho que fue significativo para mi vida. La visita al Palacio de la Inquisición en Cartagena de Indias-Colombia, donde se ubicaba la Jefatura de la Inquisición en América del Sur, hoy convertido en Museo, fue fundamental para cambiar la perspectiva personal que tenía sobre la influencia de la Iglesia Católica en nuestras vidas. No pude tolerar tanta atrocidad y tanta maldad institucional: la brutalidad que en nombre de la fe, a fuerza de la opresión, sometió a los pueblos originarios en América para imponer su ideología. Esto cambió mi orientación religiosa.

Estimo que la historia del PRIMA es una gran historia construida entre todos, con sus sabores y dificultades, con sus períodos de ebullición y receso. Hoy, el PRIMA debe renacer para asumir nuevos desafíos, en distintos estamentos y sectores, siendo un ejemplo de organización y gestión originada desde los propios integrantes, para continuar en la tarea de aprender y replicar lo mejor de lo aprendido.

La Serena, otoño del año siete.

Chepillo, Irma - Mi experiencia en el PRIMA

Las pasantias y la pedagogía

Irma Chepillo
Coquimbo, 09 de Junio del 2007

Las experiencias obtenidas mediante las pasantias fueron para ml, altamente beneficiosas en lo personal y en mi labor pedagógica. El hecho de insertarme directamente en los medios de aquellos lugares visitados, donde se producian cambios que fueran en apoyo al proceso educacional, que permitieran educar con calidad a todos los estratos sociales. Ver la aplicacion de diferentes programas educacionales, me permitieron compararlos con los cambios que se estaban efectuando en mi pais por efecto de la Reforma Educacional, tambien poder comparar el compromiso de las persona involucradas en producir estos cambios que permitieran elevar la calidad de la educación en el área urbana y rural.

Fueron un aliciente para llenarme de energia y hacer que creciera el deseo de aplicar las experiencias vividas en mi lugar de trabajo, con los alumnos y con mis colegas. Tambien pude, con pena, sentir la apatia de algunas personas que piensan que las pasantias son una forma velada pasear de los profesores. Puedo decir que senti una gran pena al llegar con el entusiasmo de aportar en mi colegio con la experiencia de un gran programa que se aplicaba en la escuela que me tocó ir en pasantia. "El Gobiemo estudiantil", mi deseo de aplicarlo en mi colegio fue inmediato porque visualicé que este Programa permitiria desarrollar en los alumnos varias conductas que eran deficitarias en ese entonces, pero al instante se manifesto el negativismo.

Las razones fueron muchas, pero como nadie es profeta en su tierra, esta idea no prendió en mi escuela, pero si se dio en otro colegio, mediante una conversacion con una colega de otro colegio sobre mi pasantia y comentario de este Programa. Ella se interesó y lo aplicó en su escuela. Cuando nos encontrábamos en alguna reunion me comentaba con mucha alegria y entusiasmo de los logros obtenidos con este Programa. Puedo decir que las pasantias permiten ser todo un agente cultural, llevar experiencias de nuestro pais y retomar con otras que se pueden entregar en diferentes espacios y situaciones es altamente enriquecedor.

sábado, 26 de mayo de 2007

Cortés, Luis - Mi experiencia en el PRIMA

Mi Experiencia en PRODEBAS – PRIMA

Luis Patricio Cortes
lpatricio_z@yahoo.es
La Higuera, 09 de Junio del 2007

Iniciado en este viaje pedagógico que partió con la invitación que me terciara el entonces ya Doctor Carlos Calvo, a instancias de algunos profesores que me conocían, y es de esa manera que se produce este viaje, que aún no termina.

Pero sin duda, que el viaje que cambió mi paradigma como visión de mundo, fue el realizamos a Colombia, con un grupo de buenos y buenas profesoras, todos queriendo compartir una experiencia común, ser cada mejor en lo que hacemos: Educación, cada uno en su propia realidad educativa y geográfica, quizás queriendo transformarlo todo, como ser capaz de traer el entorno inmediato a la realidad de la escuela, como una manera de mejorar nuestras didácticas, claro porque cada uno era y sigue siendo original, creativo en su accionar en el aula, en sus prácticas de aprendizajes con sus alumnos, unos pocos de los 12 profesores de base siguen en aula, otros al igual que el suscrito en la cosa administrativa, pero con la misma finalidad, hacer que nuestros niños aprendan de diferente manera, que es lo que marca la diferencia del común de los profesores …

Bueno, el viaje a Colombia hizo que él profesor que partió aquel mes de Agosto desde La Serena, nos fuimos encontrando en camino a Santiago con los colegas del Limarí, Choapa, todo un festinar, yo no podía disimular que las expectativas que me fijaba en mi mente en lo que sería por primera vez volar (en avión por supuesto) se transformaría en un nuevo aprender, despegue, movimiento de los alerones del avión, la sensación fisiológica de alcanzar alta velocidad y altura, allí pensé que había cumplido un sueño largamente añorado por Ícaro (claro que este penosamente cayó a tierra) claro que yo me alegré ya que mis alas no serían quemadas por el astro rey, muy por el contrario, mis alas se desplazaban para ir en busca de nuevas experiencias de aprendizajes, a reunir material didáctico en esa Escuela Nueva de los municipios de Guayabales, y muy alto en la verde montaña de Carrillo, donde compartí un sueño común con mis colegas Colombianos, sueño que ellos ya habían comenzado y yo era iniciado en él.

Me dediqué a escuchar mucho, a registrar la experiencia del como se aprende en Escuela Nueva, mucho de aquello adapté, adopté y repliqué de vuelta en mi país con gozo porque era el mejor presente que podía entregar a mis alumnos y comunidad del Colegio Diego de Almeyda y su comunidad de Padres de la Población Urbano Marginal de Tierras Blancas, Comuna de Coquimbo, Cuarta región Chile, de la cual fui despedido por el nuevo administrador, no le agradaba mi estilo de acercamiento con mis alumnos, los padres de mis alumnos y de cómo enseñaba, esos alumnos y esos padres al encuentro fortuito con quien escribe esta hermosa experiencia, se muestran agradecidos, esto generalmente les ocurre a los buenos profesores y profesoras, por lo tanto y para finalizar agradezco a aquel nuevo administrador que me despidió.

Don Carlos Calvo me lo había anticipado, cual profecía autocumplida, “está dispuesto a trabajar en esta línea a riesgo de que pierda su trabajo” yo respondí que sí …. Ya sin saber era un transgresor, y aquí estoy por segunda vez ocupo el cargo de Director de la educación comunal, la primera en Paihuano y ahora en La Comuna de La Higuera.

Valió la pena este “viaje del aprender”, y lo más hermoso es el misterio que encierra, por que no sé cuando terminará … prefiero que siga siendo un misterio.

Gómez, Viviana - Mi experiencia en el PRIMA

Una visita al Perú. Conociendo formas distintas, nueva cultura.

Viviana Gómez Gómez
lourvi45@hotmail.com
Ovalle, 09 de Junio del 2007

Cuando recuerdo aquella aventura dónde nos internamos desde el sur de América hacia el norte, por tierra hermana, vivimos la más grande de las aventuras, y satisfacción. Éramos un grupo de colegas que íbamos en busca de lo nuevo de conocimiento y de nuevos amigos.

Llegamos a un hermoso lugar, pudimos dar cuenta que países hermanos, del mismo modo estaban preocupados de la educación que recibían sus estudiantes, deseaban conocer acerca de la Reforma Educacional Chilena que en ese entonces tenía matices de aprender a hacer las cosas de otra manera.

Recuerdo que era el año 1999, cuando nos dimos el gusto enorme de conversar sobre educación. Su calidez nos demostró que a veces, son situaciones políticas las que de algún modo no dejan que suceda esa cercanía.

Aprendimos de ellos el gusto por su cultura, por sus comidas típicas, bailes. Del mismo modo ellos disfrutaron con nuestro baile nacional, vistas panorámicas de nuestra Región, intercambio de obsequios desde nuestras autoridades para ellos.

De educación aprendimos que se preocupaban mucho de sus estudiantes, que estaban abiertos a aprender y a enseñarnos lo que estaban haciendo para mejorar su educación. Fue para ellos y para nosotros un intercambio valioso, dejamos amigos que hasta hoy continúa la amistad.

Realizamos un encuentro; participamos con padres y apoderados, visitamos sus dependencias, con extensas propiedades, con varios lujos que no habíamos visto. El colegio Juan XXXIII, uno de los colegios de mayor costo en Lima, con especialistas y dependencias de un alto nivel de implementación. Tenía establecida la observación en el aula. Con el se grababan y después se analizaban junto al docente involucrado para visualizar las dificultades sobre desempeño docente.

Pudimos comprobar que este tema no estaba resuelto en nuestro país. La evaluación docente, el intercambio de experiencias educativas fue lo mejor de todo. Nuestra experiencias pedagógica fue lograda a través de lo formal e informal, formas diversas que tenemos de aprender. Nos trajimos en la maleta, además de libros, gratos recuerdos; así como ellos conseguimos aprender más de lo habíamos esperado. Que los estudiantes son en todas partes, niños y niñas con muchas necesidades y que los docentes tenemos el mismo espíritu de vocación para hacer un buen servicio.

Recuerdos inolvidables. Eso nos dejo PRIMA: un pasar por un país que tiene de maravilloso su cultural su diversidad y un carisma especial, en el trato y manera de ver la vida. Paisajes diversos, Machupichu maravillas que evocamos en nuestras clases cada vez que podemos hablar de el.

Gracias a PRIMA, pudimos vivir esta aventura pedagógica.

González, Rosa - Mi experiencia en el PRIMA

Mi experiencia en el PRIMA

Rosa González Santander
rigonza49@123mail.com
Punitaqui, 09 de Junio del 2007

Mi experiencia del PRIMA fue como una flor en capullo que abre sus pétalos mostrando un abanico de oportunidades llenas de valores (respeto, solidaridad, compañerismo, equidad) ,intercambio de ideas, conocer nuevos profesionales, maestros que con su sabiduría empapan el alma de los niños, perfeccionamiento constante, conocer la educación en otros pueblos que nos mostraron su realidad educacional, escucharon nuestras experiencias y que todo esto nos ayudó a crecer como personas, fortalecer nuestros conocimientos y transmitir tanto a nuestros pares como a nuestros alumnos un vagaje de ideas nuevas, valores, metodologías y ser cada día mejores con un alta autoestima y con deseos de emprender nuevos caminos.

Como no recordar aquel día cuando estaba en mi escuelita rural multi grado trabajando afanosamente con mis alumnos de 1º a 6º año y se me dio la oportunidad de ir por primera vez a Venezuela a conocer otras instancias educativas y por que no decir esos lindos paisajes que nos llenaban de alegría. Luego haber disfrutado de una experiencia totalmente diferente y novedosa con mi amiga Desirée donde distribuíamos nuestro trabajo en actividades netamente curriculares y extra-programáticas. Después en Costa Rica se sumó a las bellezas naturales el trabajo arduo en los diferentes lugares. Todo esto acompañado de la buena convivencia del grupo nos da a entender que a pesar de las diferentes culturas, todos y cada uno de nosotros tenemos nuestra propia identidad y por supuesto nuestra única meta es mejorar los aprendizajes de nuestros alumnos.

Recuerdo que en días grises de invierno cuando el cielo apenas deja ver el reflejo de los rayos solares se ilumina la tierra de los molinos y la amistad con la visita de dos pasantes extranjeras que vienen a conocer nuestra realidad, disfrutar de su estadía en el terreno mismo( escuelas multigrado, microcentro, urbanas polidocentes y escuela particular subvencionada) y acariciar la mano de nuestros niños chilenos que con su magia resaltan los valores propios de este rincón de nuestra región.

¡Gracias! Grupo PRIMA por el apoyo que me dieron en los momentos más difíciles de mi vida y por que no a mi profesor y coordinador Dr. Carlos Calvo por el empuje hacia la llave del éxito y del futuro.

jueves, 24 de mayo de 2007

Hernández, Nelson - Mi experiencia en el PRIMA

PRODEBAS, una experiencia significativa.

Nelson Hernández
uranheiv@yahoo.com
Salamanca, 09 de Junio del 2007

A partir de 1991, tuve la oportunidad de integrar el proyecto denominado PRODEBAS, conocer y trabajar junto a un grupo de profesores, INNOVADORES EDUCACIONALES, de los cuales pude adquirir variadas y significativas experiencias pedagógicas. Lo sustantivo de estas radicaron fundamentalmente en un cambio conductual respecto a mi trabajo profesional, dedicando gran parte de mi tiempo a indagar en el campo de la pedagogía e intervenir en investigación educacional y, con ello, conocer a grandes educadores y eminentes hombres, antiguos y contemporáneos de la Pedagogía, Filosofía y Psicología educacional.

Por otra parte, las competencias adquiridas por traspaso de experiencias con mis pares, no dejan de ser menos significativas, a tal punto de descubrir conceptos curriculares, estrategias pedagógicas, metodologías activas, de gran relevancia para el aprendizaje de niños y niñas, muchas de ellas creadas y publicadas por nuestro colega Manuel Zuleta; además, del apoyo constante y sabiduría de nuestro maestro Carlos Calvo. En general, la solidaridad, generosidad y ética profesional demostrada por todos mis colegas, a quienes pido disculpas por no señalarlos en esta reflexión.

Gracias a esta oportunidad tuve la ocasión de poder desarrollar empíricamente el concepto de Educación basado en el viaje de trabajo que hicimos a Colombia. Allí pude percibir la gran diferencia que existía entre el comportamiento de nuestros niños en relación a los niños del país cafetero. Mientras ellos se presentaban y mostraban sus avances educativos, los nuestros aun permanecían en el campo de la violencia y malos tratos entre compañeros. Quedé convencido de que nuestra educación estaba por sobre la colombiana en cuanto al conocimiento, pero muy por debajo en la formación como persona, falencia que aun en nuestros días continua latente.

Es indudable que nuestra educación tiene grandes falencias, que su calidad no es la más adecuada, pero lo que más amarga es la inequidad con la cual se trabaja hoy, bajo un clima de competencias desiguales y en las que se destacan los valores negativos por sobre los positives.

Al finalizar esta reflexión, me comprometo a participar del proyecto PRIMA, tratando de aportar con mi experiencia todo lo que esté a mi alcance, a fin de contribuir al mejoramiento de la calidad y equidad de la Educación, y al fortalecimiento de nuestra CARRERA PROFESIONAL.

miércoles, 23 de mayo de 2007

López de Maturana, Desirèe - Mi experiencia en el PRIMA

Lo que el PRIMA ha significado educacionalmente para mí.

Desirèe López de Maturana Luna
dlopezdematurana@junji.cl
La Serena, 09 de Junio del 2007

Por lo general, cuando pienso en como se han ido sucediendo los acontecimientos en los distintos ámbitos de mi vida, no puedo dejar de reparar en la siguiente paradoja: llevaba ya en Santiago 11 años, tiempo que había dedicado profesionalmente a la Junta Nacional de Jardines Infantiles, y, junto con ello, obviamente, había construido todo tipo de redes de relaciones sociales en esta ciudad; en Julio de 1994 decido, de manera taxativa, volverme a La Serena; los consejos para que no me viniera obedecían a lógica de que si ya había salido del contexto provincial (léase pueblerino, sin mayores horizontes), y estaba ya tanto tiempo en la capital, no podía venir a enterrarme nuevamente a La Serena. Como mi decisión era irrevocable, renuncié a los 11 años de trabajo y me vine igual, casi a la aventura. Estando ya en La Serena, fui invitada por Carlos y Silvia a participar en el PRIMA, para mi hasta ese momento, una experiencia nueva, que a poco andar, se volvió un compromiso a todo nivel; profesional, personal y afectivo, que me obligaba a pensar y a soñar en realizar trabajos que atravesaran las fronteras nacionales abriéndose una ventana gigante desde este "pueblo" al mundo.

La primera pasantía que organizamos fue a Venezuela; para ello, trabajamos arduamente, poniendo al servicio del Programa todas nuestras fortalezas, nuestros conocimientos, el acceso a materiales, habilidades, contactos, etc.

Pero había que juntar dinero, porque el espíritu del PRIMA era la gestión de recursos, es así como, entre otras acciones, vendimos café y té a los profesores que, por el año 1997, se capacitaban en la reforma educacional (NB1 y NB2). Estar detrás de un mesón sirviendo, nos hacía ya aprender, la humildad y el servicio, puesto que no pocas veces, nos trataban mal nuestros mismos colegas en capacitación.

También nos permitió escuchar a los profesores en contextos informales (mientras se tomaban el té) y nos percatamos de tremendas confusiones que tenían y lo más lamentable, ya casi terminaba la capacitación; todo era aprendizaje. Escuchar a estos profesores que no le encontraban el sentido profundo que tenía la reforma (estemos de acuerdo o no) y la crítica liviana, me llevó en lo particular a mirarme en espejo y nuevamente mirarme como integrante PRIMA. ¿Qué se esperaba de nosotros?, lo que se esperaba no era menor: ser buenos profesores, en el amplio sentido del concepto, puesto que el aspecto metodológico y pedagógico, no es más que una consecuencia de cómo vemos la vida y la convivencia. ¡Qué paciencia! no siempre estábamos de acuerdo, pero ya han pasado 10 años y me doy cuenta de que, más allá de la pasantía, generamos lazos afectivos profundos y duraderos con los profes PRIMA.

Agradezco a todos y especialmente a Carlos por haber depositado su confianza en mi trabajo.

Representar a nuestro país en el extranjero, exige un empoderamiento profesional y eso también perdura.

martes, 22 de mayo de 2007

López de Maturana, Silvia - Mi experiencia en el PRIMA

Algunas reflexiones (o recuerdos) sobre el sentido de mi experiencia en el PRIMA

Silvia López de Maturana Luna
silvialml@gmail.com
La Serena, 09 de Junio del 2007

Comienzo a escribir desde mi historia en Prodebas, en los 90, en el que varios profesores y profesoras nos reuníamos para pensar la educación. La movilización pedagógica era activa, los ambientes se percibían modificantes y soñábamos una escuela diferente.

Recuerdo el viaje a Villarrica en donde germinó la idea del Prima, y, entre otros, los viajes diarios a Ovalle a las 6 de la mañana para realizar los talleres de mediación con los profesores de Monte Patria y Juntas. A esos talleres se sumaron muchos otros en distintos tiempos y espacios y con distintos profesores, con los que compartimos los cuadernillos de mediación creados por un grupo de profesores del que yo era una de sus integrantes. Otra de las experiencias imborrables son los aprendizajes adquiridos en las pasantías internacionales, entre otras: Ecuador, Colombia, Nicaragua, lugares en donde los profesores del Prima éramos tratados como autoridades educativas, mientras los niños de las escuelas agitaban banderitas chilenas para recibirnos. Que gran responsabilidad.

La experiencia del Prima nos unió en la amistad a tantos de nosotros quienes, no me cabe duda, siempre sabemos que “el otro” está allí cuando lo necesitamos. En el Prima comprobé que un trabajo en equipo es más que sólo un equipo de trabajo, y que el compromiso y la solidaridad crean fuertes lazos de amistad. Ellos y ellas son profesores comprometidos con la educación, razón por la cual se implican en “algo” por lo que vale la pena dedicar tiempos, espacios, y esfuerzos.

Por lo tanto, la experiencia del Prima ha sido para mí significativa y trascendente.

Significativa por el brillo de los ojos que siempre tienen esos profesores y profesoras, que muestra la pasión por educar; y trascendente por las huellas que dejan en los lugares por los que transitan. Varias de esas huellas están grabada en mi tesis doctoral que nace con las historias de vida de los buenos profesores del Prima. No dudé en elegirlos por su calidad de buenos profesores y profesoras que sueñan una educación distinta y tratan de llevarla a cabo en cada uno de sus espacios y tiempos educativos. Compartí con ellos sus historias, me conmoví con ellas, comprobé su profesionalismo, elaboré categorías de análisis para comprender mejor el acto educativo, razón por la cual reitero mis agradecimientos hacia ellos, y puedo decir, sin temor a equivocarme, que para ellos, como dice Paulo Freire, la educación, “Exige seriedad, preparación científica, preparación física, emocional, afectiva. Es una tarea que requiere, de quien se compromete con ella, un gusto especial de querer bien, no solo a los otros sino al propio proceso que ella implica”. Siguiendo con el mismo autor, quiero finalizar esta reflexión señalando que creo que quienes forman parte del Prima piensan que “Es imposible enseñar sin ese coraje de querer bien, sin la valentía de los que insisten mil veces antes de desistir. Es imposible enseñar sin la capacidad forjada, inventada, bien cuidada de amar”.

Pertenecer al Prima es un privilegio y un constante desafío que nos invita a ser cada día mejores personas y profesores.

Un abrazo a todos y todas los(as) compañeros(as) en este reencuentro en el Prima 2007.

lunes, 21 de mayo de 2007

Palma, Alejandro - Mi experiencia en el PRIMA

Experiencias de una actividad de intercambio pedagógico - PRODEBASS

Alejandro Palma Pastén
alexpalma38@gmail.com
Coquimbo, 09 de Junio del 2007

La primera instancia que tengo de PRODEBAS fue el asistir a la reunión invitación por parte del Señor Carlos Calvo, quien nos recibió junto a 11 colegas de diferentes partes de la Región de Coquimbo.

Nos informan en que consistía esta reunión y del pertenecer a esta institución que era: investigar innovaciones educativas e intercambiar experiencias.

En el transcurso de las reuniones nos conocimos, lo que cada uno hacia en ese entonces.

Ocupaba el cargo de la Jefatura Técnica en el Colegio Santa Cecilia, ubicado en la parte alta de Coquimbo. Corría el año 1992. Involucré las experiencias pedagógicas que habían pasado en mis años de trabajo de docente y directivo. Actualmente estoy jubilado y sigo trabajando en un Colegio particular.

Con la formación profesional de normalista, las capacitaciones, el perfeccionamiento y la obtención de un postítulo en Administración Educacional llegué a PRODEBAS, que fue el primer nombre que se dio a este intercambio de profesores, en la que comenzamos a elaborar diferentes trabajos, incluidos los viajes, tanto nacionales como internacionales.

Conocimos la Región de Valparaíso y de la Araucanía, (Temuco) donde conocimos el trabajo de docentes y alumnos con su especial paisaje y tradiciones, como fue la de estar en una escuela netamente mapuche y con docente mapuche. La geografía, el clima y las costumbres hicieron renacer en nuestra alma, especialmente la mía, que todos los seres humanos somos iguales, incluidos los que enseñamos, ya sea el docente y el que aprende, el alumno, que a cada momento expresan cariño y que desean relacionarse con otros seres. Fue una grata experiencia el un viaje para un nortino neto.

La impresión que guardo de este grupo es la de haber compartido momentos de recuerdos de la docencia y las añoranzas de nuestro trabajo en Colombia con los alumnos de escuelas urbanas o rurales con todos los matices de personas tropicales. Existió un aire de compañerismo y camaradería en todo momento, ya sea en los lugares de trabajo, en la Universidad de La Serena, como aquellos que se realizaron fuera del país, especialmente en las pasantías. Los lugares que conocí fueron muy especiales, ya que estuve en Tunja, Bogotá y el lugar más maravilloso, tropical, caluroso y de gente sumamente cariñosa, fue Cartagena de las Indias, ¡lugar de ensueño!

De los programas y proyectos conocidos el de mayor importancia fue el de la “Escuela Nueva”, escuelas rurales con sus diferentes sistemas de trabajo, incluidos la organización estudiantil, forma de gobierno al interior de cada escuela y la participación comprometida de los padres y apoderados en las actividades del colegio y en la promoción del cuidado de los colegios.

El PRODEBAS fue y es, aunque sea hoy PRIMA, traspasar nuestras experiencias para que otros conozcan lo que somos, lo cual ha sido una transferencia de educación informal para consensuar y perfeccionar nuestro quehacer educativo y personal. Desde un punto de vista formal han sido las diferentes pasantías.

En ella fuimos conociendo un crisol de costumbres, cultura, tradiciones, idioma y, lo más importante de considerar, que también fue de recreación y turismo.

Gracias PRODEBAS por esta oportunidad de aprender más.

Puerto de Coquimbo.

domingo, 20 de mayo de 2007

Rodríguez, Omar - Mi experiencia en el PRIMA

PRIMA: una esperanza que se renueva

Omar Podríguez
orodriguez57@gmail.com
Paihuano, 09 de Junio del 2007

Caminando entre los niños de una escuela rural en Ecuador o compartiendo con niños en Pasto, Colombia, evoque mi niñez como estudiante de una escuela rural en mi tierra natal, entre cerros, lluvia y nieve. Y al observar el trabajo y las experiencias de docentes anfitriones que gustosos las compartían con nosotros en esas lejanas tierras americanas ví reflejado mis primeros pasos en este largo camino de la docencia que inicie en tierras pehuenches en el Alto Bio Bio.

Estos hechos concretos de mi vida me permitieron entender los desafíos a que nos vemos enfrentados quienes asumimos la misión de ayudar en la formación de las nuevas generaciones, cualquiera sea su condición social, religiosa o étnica. Los rostros curtidos de mis niños pehuenches y campesinos del sur de nuestra patria, son los mismos que, posteriormente, pude reconocer en las cumbres andinas de Colombia y Ecuador.

Puedo decir, entonces, que el PRIMA me permitió reencontrarme con mis raíces y reencantarme con la profesión que había abrazado, tal vez no por vocación pero si, evidentemente, por necesidad y que esta labor, para ser efectiva, debía, necesariamente, explorar nuevas formas de ayudar a la comunidad.

Compartiendo con esos niños y docentes pude comprobar que, mas allá de las fronteras geográficas y culturales, existían elementos comunes que nos permitía relacionarnos como personas compartiendo nuestros sueños. En ese instante comprendí la importancia de la recuperación del saber del barrio para incorporarlo al curriculo. Allí encontré padres y madres emprendedores y comprometidos para mejorar la calidad de vida de sus hijos. En esta experiencia la escuela no estaba ausente pues los acogía y estimulaba. A esta organización solidaria, y efectiva sin embargo, desde mi perspectiva, le faltaba un elemento que le diera sentido educativo que para otros, quizás, fuese evidente.

Pasaron algunos años desde esa experiencia y estos fragmentos adquirieron sentido cuando incorpore el concepto de Educación No Formal. Allí la guambrateca y su “acción educativa y liberadora” (PauloFreire), el paseo dirigido, el trabajo grupal, las actividades expresivas, lo lúdico de la educación adquirió un sentido real. De algún modo comprendía ahora el porque de las dificultades que la escuela enfrenta al no considerar en su acción los intereses de los alumnos al regirse excesivamente por el deber ser.. Me refiero aquí a la cercanía que existe entre el interés de los niños y los temas que le preocupan en términos de libre adscripción.

El “voluntarismo mágico” de los clientes de la guambrateca o de los alumnos participando de un suerte de cooperativismo en las serranías era ahora una conducta con sentido pues ello implica la libre entrada pero también libre salida de la actividad. Era la escuela que ya no normaba desde los prescrito sino que educaba desde la motivación y esto, indudablemente, es anterior al aprendizaje significativo.

En consecuencia, el poder tener un pensamiento no tan rígido se lo debo al PRIMA, a todos aquellos con quienes he compartido en este grupo y con quienes hoy me reencuentro.

sábado, 19 de mayo de 2007

Vásquez, Mario - Mi experiencia en el PRIMA

Mi experiencia del PRIMA es un viaje en múltiples sentidos

Mario Vásquez Astudillo
mariovasquezastudillo@gmail.com
Salamanca, España, 29 de Junio del 2007

Viajar é mudar a roupa da alma.
Mário Quintana

Mi experiencia en el PRIMA la puedo describir desde la perspectiva de distintos viajes que, tal como dice el brasileño Mário Quintana, al viajar mudamos la ropa de nuestra alma, en cada viaje cambia algo en nosotros. El viaje ha sido un tema significativo en la historia de la humanidad. Muchas culturas tienen en el proceso formativo de la persona la realización un viaje ritual ya sea geográfico, espiritual, de conocimiento, de sabiduría. Una amiga que visitó hace pocas semanas el Coliseo en Roma, estaba impresionada de estar ante esa magnificiencia que había visto en las películas, o sea ya había viajado a través del cine, a través de la literatura, a través de los libros, de las narraciones orales de sus maestros. Por ello, desde la perspectiva del tiempo, desde hoy hacia atrás, las oportunidades que me ha dado el PRIMA es un viaje en múltiples sentidos…

Viaje geográfico: el más visible, me dio la posibilidad de conocer otras geografías físicas y humanas. Valorar y vivenciar otras culturas, una diversidad de formas de vivir la vida. Hace diez años salí del país por primera vez gracias a una pasantía del PRIMA. Hoy, en estos meses de experiencia en el Doctorado en la Universidad de Salamanca, comprendo lo importante que fue haber realizado ese viaje, entender que no somos mejores ni peores sino distintos. He tenido la oportunidad de compartir con personas de unos veinte países. Nos reunimos el día domingo a paladear las comidas típicas de cada país, adivinen, en la preparación de los platos de España y América usamos casi los mismos ingredientes, nos admiramos por la diversidad de formas de usar el maíz, la papa, el maní, el arroz, los porotos, bueno, y cada uno con su diversidad de nombres: elote, habichuelas, choclo, mazorca. Entonces, uno se plantea ¿qué es lo universal y qué es lo local?

Viaje interior: es menos visible, pero el más significativo porque nos enseña en primer lugar a valorar lo que somos en términos de la forma de vida individual, colectiva y de una cultura asociada a una geografía. Estando en España, en diversas ciudades al conversar con alguien que me reconocía como chileno, eso me sorprendía mucho las primeras veces, cómo alguien que no me conoce puede saber de qué país vengo, en especial los chilenos que nos sentimos que no hablamos diferente. En una tienda en Barcelona le pregunté a su dueño, un marroquí, cuánto vale esa sudadera (polerón), me respondió “ocho lucas”, “al tiro” me interesé por saber más y conversamos. Bueno esta anécdota dentro de muchas otras me hizo estar más consciente de quien soy, de valorar mi identidad. En definitiva el viaje geográfico nos lleva hacia nosotros mismos.

Como profesores si enriquecemos nuestra experiencia, nuestros alumnos a través de nosotros también podrán realizar distintos viajes. Las últimas investigaciones en neurociencias demuestran que el cerebro no distingue entre una experiencia “real” y una “virtual”, entre lo que imaginamos y lo que vivenciamos, aunque lo imaginado es también una vivencia, estamos atrapados en un lenguaje dicotómico. Pero bueno, lo que quiero decir es que el PRIMA es una oportunidad para ampliar como maestros nuestros horizontes.

El PRIMA requiere que nos preparemos, que estudiemos de nuestra historia y geografía, del modelo político y económico, del sistema educacional. Nos preguntarán desde cuánto mide de largo Chile, cuál es el punto más angosto, el punto de la cordillera más alto hasta por qué Chile es un país unitario, por qué fue elegida una mujer socialista como presidenta y por qué las leyes se venden en la calle. Por qué existen tantas farmacias y tantas botillerías. Es decir, somos representantes de una cultura y ser embajadores del PRIMA nos da la oportunidad de valorar lo que somos como país, como comunidad de profesionales de la educación.

Hace diez años, en la frontera de Venezuela con Colombia, donde los niños durante las mañanas antes de ir a la escuela trafican combustible, de un país a otro, aprendí de un maestro que “los profesores más que dadores de clases, somos dadores de oportunidades”.

Desde Salamanca, España, con afecto a todos mis amigos y colegas del PRIMA.

viernes, 18 de mayo de 2007

Veas, Paulina - Mi experiencia en el PRIMA

Compartiendo un sueño

Paulina Veas García
pauliveas@gmail.com
La Serena, 09 de Junio del 2007

Me he tomado algo de tiempo para plasmar en palabras lo que el PRIMA ha significado para mí. He pensado en estos días, en los conceptos que mejor representan la experiencia del PRIMA y me ha costado elegir para comenzar a escribir. Pequeñas y grandes experiencias se han ido marcando a fuego en mi vida y han ayudado a forjarme como educadora, y el compartir con este grupo de profesores y profesoras me ha brindado experiencias imborrables.

El año 1997, mientras estaba estudiando la Licenciatura en Educación fui invitada a incorporarme al grupo que se reunía en Ovalle y que soñaba con un viaje a Ecuador y Colombia. Ese sueño se llevó a cabo y aquella pasantía se convirtió en una de las experiencias más hermosas de mi vida: conocer a los amigos de la ADC (Asociación para el Desarrollo Campesino), compartir con Nubia (mi anfitriona y hermana colombiana), pasear por sus reservas naturales, bailar vallenatos, entre tantas cosas.

Sin embargo, el grupo Ecuador – Colombia no continuó reuniéndose y esa hermosa experiencia vivida se transformó en un recuerdo.

Durante el año 1998 trabajé con el profesor Carlos Calvo, con quien compartía mis sueños, mis deseos de perfeccionarme y los recuerdos de la pasantía vivida. Fue así que me invitó a integrar el Grupo PRIMA que había viajado a Venezuela. Estar con un grupo de educadores tan destacados fue para mí un gran orgullo. Pero hubo un hecho (y voy a contarlo, lo siento Mario Vásquez) de esos pequeños , pero grandes hechos que mencionaba anteriormente, que me marcó porque me ayudó. Al finalizar esa primera reunión Mario dijo: “Carlos (Calvo) quiero hacer una pregunta, ¿cualquier persona puede entrar al Grupo PRIMA o debe ser un profesor o profesora que se haya destacado por ser un buen educador?” Claramente lo decía por mí, y me sentí muy mal, sin embargo, sus palabras fueron un gran impulso para mí, pues sabía que tenía que trabajar con mayor entusiasmo y compromiso para ser mejor educadora. Mario es para mí un gran amigo y un gran referente como educador, sin duda, ha contribuido también, en mi formación como educadora, por lo tanto, gracias también, por “aquellas palabras”.

El PRIMA, entonces, se relaciona con el concepto de DESAFÍO PERMANENTE y BÚSQUEDA DE LA PROFESIONALIZACIÓN.

Siendo parte de este grupo, nos tocó decidir quién viajaría a Nicaragua, pues de los 20 miembros sólo podían hacerlo 8. Fue un acto de generosidad, valoración del otro y compromiso, pues la decisión se basó en las competencias profesionales con las que contábamos cada uno para enfrentar el desafío al que invitaba Nicaragua. Cada uno de los que no fuimos, seguimos participando de los encuentros con el mismo entusiasmo, sabiendo que nuestro grupo estaría muy bien representado por los “elegidos”.

Por lo tanto, el PRIMA se relaciona también, con GENEROSIDAD, valor que he seguido viviendo e inculcando a mis estudiantes.

Finalmente, quiero referirme a un concepto, pero que es mas bien, una filosofía de vida, que nos regalaron los amigos colombianos de la ADC: DISOÑAR.

Disoñar, es la capacidad de diseñar tus propios sueños y trabajar día a día para hacerlos realidad. Ver como los amigos pastusos lo vivían a diario se grabó en mi mente y en mi corazón y desde aquel lejano verano (invierno del 98) intento vivirlo “a concho”.

El grupo PRIMA me ha enseñado que EL DISUEÑO ES POSIBLE, que todo aquello que nos proponemos podemos lograrlo con trabajo, esfuerzo, trabajo en equipo y generosidad.

jueves, 17 de mayo de 2007

Zuleta, Manuel - Mi experiencia en el PRIMA

Un antes y un después de PRIMA

Manuel Zuleta Castillo
maz142857@yahoo.com
Monte Patria, 09 de Junio del 2007

Fui formado en la Escuela Normal Copiapina, egresé cargando una gran mochila de habilidades, destrezas, procesos, métodos y... con la pena de no saber tocar un instrumento ni cantar (con esas falencias aún no comprendo como pude lograr mi titulacióm). Estaba armado para actuar en las escuelas rurales, y así lo he cumplido durante estos 50 anos de docencia.

Recuerdo la Reforma Educacional de 1966, cuando la Escuela Primaria de Chile se amplió de seis años a ocho años de escolaridad y tuvimos que buscar una especialización para acceder a realizar clases en los nuevos cursos. La Universidad de Chile, sede La Serena, inició los primeros perfeccionamientos, que luego fueron dirigidos por el CPEIP del Ministerio de Educación. Pero un manto de sombra cubrió la Patria durante 17 años.

Había iniciado la búsqueda de materiales, ideas, innovaciones y enfoques didácticos que facilitaran el diario hacer en la sala de clases y este proceso en el quiebre democrático nos cerró todas las puertas al perfeccionamiento, me regresaron a la escuela con mis sueños y mis esperanzas en aras de mejorar mi trabajo en el aula.

Tenia un problema: ¿Qué hacer para que las clases de Matemática se hicieran agradables a mis alumnos? Casi clandestinamente y con las puertas de la sala cerradas, me inicié en aplicar unas ideas que pensaban eran solución para algunas situaciones que dificultaban el aprender de los alumnos.

Realicé experiencias y luego de valorar el éxitos de algunas y enmendar los desaciertos de otras, quise comunicar mis experiencias y la potestad política frenó todo intento de abrir espacios para un diálogo con otros docentes.

Se acumularon ideas y experiencias, continuaba mi deseo de crear materiales para facilitar la comprensión Cuando la Democracia fue restablecida, se inició un lento peregrinar por espacios para dialogar y exponer mis personales reflexiones en tomo al tema de mi pasión profesional.

Pero el tiempo trajo soluciones. Fue creado PRODEBAS y de él se decantó PRIMA.
PRIMA el del gran espacio mirando su Patria desde lo alto sobre el gran horizonte. Que espacio más maravilloso. En él nos reunimos profesores de toda la palmada geografía de la Región para compartir experiencias hermosas nacidas en las aulas de cada una de nuestras escuelas. Con alegría y compromiso, seguí la senda definida por PRIMA.
Me comprometí con este grupo de docentes que los problemas del aprender de sus alumnos se solucionaba con una creación, pequeña o mayor, con materiales nuevos o reciclados, pero fue el camino que elegimos para que el aprender ocurriera.

En los espacios abiertos por PRIMA, nunca se nos puso a prueba, siempre fueron usados para dar apoyo y credibilidad a lo exponíamos. PRIMA nos regaló el Espacio, el Tiempo y la Audiencia. Cada uno recibió audiencia en los tiempos del otro, cada uno recibió respeto en el oir del otro, cada uno recibió cada vez mayores espacios en la divulgación de sus innovaciones. Este espacio maravilloso creció en su gestión desde el aula universitaria y se extendió por la Patria. Saltamos luego las imaginarias líneas de las fronteras de los países de América para conocer otras realidades, muy en especial la de las Escuelas Urbano Marginales de Colombia, de Venezuela, de Ecuador. El hacer comprometido en esta búsqueda fortaleció la existencia del grupo, con lazos que hoy nos ligan a pesar de las distancias, de los tiempos y de las nuevas responsabilidades que esta aventura autónoma del grupo fue dando a cada uno de nosotros frente a su comunidad.

Terminé mi predicar clandestino y puedo decir con respeto que PRIMA me abrió puertas en las escuelas de mi región, fui invitado a muchas de ellas que pedían conocer las nuevas experiencias de materiales y de las pasantías realizadas. Querían las razones y los fundamentos que postulaba para hacer agradable una asignatura tan rechazada en las aulas.

En resumen: Un antes y después de prima: antes una inquietud y una gran soledad; después de PRIMA … la misma inquietud …, una selecta compañía de iguales y … un gran gozo por todo lo logrado, por todo lo aprendido y compartido.